
Un perro dominante morderá si no consigue lo que quiere. Uno destructivo te hará gastar un dineral reponiendo los muebles y la ropa que rompa. Si se orina en el pasillo un día puede hacerte resbalar y sufrir daños.
Todos estos problemas se arreglan con el adiestramiento canino, tienen solución gracias a una educación adecuada.
Mediante el entrenamiento tu perro podrá ser el mejor amigo que pudieras desear (más de lo que ya es), porque su comportamiento será ejemplar y no tendrás un solo motivo para enfadarte. Se acabarán los gruñidos y ladridos a altas horas de la noche, la orina y las heces por doquier, etc. Será un animal saludable y tranquilo. Y lo más importante: seguirá siendo el tierno, juguetón y fiel perro al que tanto amas.
Pero claro que el adiestramiento canino no se hace solo. Vas a tener que esforzarte, poner unas bases en las que asentar la educación de tu perro. ¿Puede subir al sofá? ¿Puede dormir contigo? Asegura lo que quieres y lo que no quieres de él, y enséñale en consecuencia.
Toma diez minutos al día enseñándole trucos, lo que reforzará su confianza en ti, y a partir de ahí hazle saber lo que está bien y lo que está mal. El perro modélico no es difícil de alcanzar, sólo tienes que querer conseguirlo.
- Permite que se le manipule cualquier parte de su cuerpo, para revisarlo por heridas o enfermedades, y para administrarle medicación.
- Tiene buenos modales, de forma que puede pasar la mayor parte del tiempo en la casa, con su gente. Esto significa mayor supervisión, menos aburrimiento, y menores oportunidades para comportamientos malos y peligrosos. Cuanto más tiempo pases con tu perro, más posibilidades habrá de que notes cuando hay algo malo con él, tal como una cojera, tos, una zona sensible, o pérdida de apetito. Al reconocer tales irregularidades en forma pronta, puedes buscar atención médica inmediata y, con suerte, prevenir problemas más serios.
- Quere quedarse cerca de tí, escuchando instrucciones (y felicitaciones). Esto significa que tendrá menos oportunidad de meterse en situaciones peligrosas.
- Caminará o correrá a tu lado con su correa sin jalar, arrastrar, o estrangularse, así tú y tu perro pueden ejercitar más y pasar más tiempo juntos.
- Sabe que cuando dices “déjalo” y “suéltalo” hablas en serio. Así tendrá menos oportunidades de tragarse objetos peligrosos. También se le puede enseñar qué cosas y lugares están fuera de límites, como estufas calientes, calentadores, o gatos ansiosos. Sin embargo, igualmente necesitarás limitar su acceso a lugares peligrosos cuando no puedas supervisarlo o instruirlo.
- Se sentará inmediatamente, simplemente porque dices “no”. Sin importar qué peligro acecha, un perro que está quieto está inmediatamente a salvo. Y un perro que sigue quieto en esa posición, estará aún más a salvo.
- Entiende sus límites, sabe lo que se espera de él, y sufre menos ansiedad. Menos estrés significa un perro más saludable.
Entrenando tu perro puedes ayudar a prevenir una tragedia, y desarrollar una mejor relación con él. Mantén en mente, sin embargo, que hasta un perro educado necesita supervisión, instrucción, y límites. A veces inclusive límites físicos,. Permitirle a un perro, sin importar cúan educado pueda estar, a que camine, corra, o vaya solo fuera de un area sin cercar y sin correa, es colocarlo en una situación potencial de peligro.




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